domingo, junio 10, 2007


Cuál es el destino de las religiones… cuál es el destino de la humanidad… Dharma. Transita el monje cautivo entre los rojos y naranjas hacia el río, después de años de meditación y años de vida, retumba en su mente que no importa cómo, todo es parte del camino. El río en donde dejamos de ser a cada instante, donde el transcurrir nos transcurre. Elección. Entrega a Dios o Entrega al vacío. ¿Cómo haces para que una gota no se evapore? Samsara. Y cada mujer detrás de cada hombre y cada hombre detrás de cada mujer. La racionalidad del caos es la irracionalidad, ¿es tan difícil de entender que estamos rodeados de caos? entonces la ciencia, como un intento estético de orden. El azar es la dirección del caos, que no la podamos entender no significa que no exista. Quién ha logrado sentir a Dios, Quién ha sentido tan bello caos y bello orden a la vez. No importa la cultura, los cultores del espíritu están en algún refugio para aquellos que necesitan regocijar su alma. Esconden el secreto… ¿Samsara o Nirvana? Dharma.

jueves, marzo 15, 2007


Un lugar en el mundo...

...la finca.
Un lugar que me gusta y en donde sueño mucho, que me gustaría convertirlo en una burbuja sin tapa… o sea dentro de todo resguardado pero abierto para los amigos, afectos y algún viajero. Un lugar para compartir y ser feliz. Una de las cosas que uno aprende viajando, ya sea por paisajes o por los diferentes planos de la realidad, es que en algún momento, uno tiene que elegir donde instalarse, para tener un poco de serenidad y así estar concientes, contemplando las estaciones, que estamos de paso… para volver. Tener una huerta, una biblioteca, un atelier, por más humildes que sean, a mi entender, reconfortan el alma. Y claro esta unos polluelos y chivitos en un corral para darse un bacanaso semanal. La finca, un lugar, mi lugar.
Relacionado con el tema, este tema…

Algun Lugar Encontrare de Andrés Calamaro
(Me gusta la versión cantada por León Gieco)

Estoy cansado de buscar,
algun lugar encontrare,
estoy malherido,
estuve sin saber que hacer,
en algun lugar...
te espero.
Estoy cansado,
pero igual
no tengo a donde ir.
ayer la tormenta,
casi me rompe el corazon,
pero igual,
te quiero.
En algun lugar...
El tiempo y la distancia
ya no existen para mi,
lo deje todo aunque todo
lo recuerdo muy bien,
y a fuerza de partir
voy a saber lo que es volver
y volver. uh!... volver.
Un angel me vino a buscar,
pero igual no lo quiero a seguir,
me dice la gente,
que deje de pensar asi,
pero igual, te espero.
en algun lugar te espero.
Perdí nocion del tiempo y el lugar,
no se ni donde tengo la nariz,
será que las cosas,
no vuelven al mismo lugar,
pero igual te quiero,
en algun lugar te espero.

sábado, febrero 17, 2007


Párrafos que comparten una roca.

En los albores de la cultura global, la incertidumbre relativista atenta socavar cualquier certeza. ¿Cuál es tu realidad?
En el campo todavía subsisten, cual puestos de avanzada en pos de una vida vinculada a la naturaleza, los pastores, que recorren rutas señaladas por huellas mientras siguen su norte en busca del relicto más verde en la montaña más alta. ¿Cuál es su secreto en la mirada solitaria de la vasta inmensidad?
Los tiestos dispersos invitan a reconstruir esa historia fragmentada… ¿De donde vinieron estos colores que cual caracol esconden esencia a mar? ¿Qué hicieron los antiguos pobladores de la aldea más encumbrada, donde la frontera de hoy era el encuentro del ayer?
Entonces en las palabras del abuelo, uno se sumerge en los relatos de sus viajes, para darse cuenta que las verdaderas anécdotas se encuentran en las travesías de supuestas rutinas que estuvieron lejos de ser aburridas…
La olla deleitosa sutilmente deja descubrir el aroma de su manjar, mientras las especies se resbalan entre los dedos del cocinero, que cual poeta del sabor, al alma intenta reconfortar.
Entonces desde una neblina de algún oasis de algún desierto la realidad se materializa mediante el estudio de pasiones, que a veces intelectualizadas, intentan darle sentido al caminar, para hacerlo más liviano, divertido y profundo. En algún momento la pregunta es para qué estamos. El corazón nos ayuda en el paso que sigue cuando nuestra razón alcanza su límite. Y entonces, en alguna cumbre de cualquier montaña, es donde los hombres buscan que la realidad se espiritualice, contemplando la creación desde esa roca que es el contacto entre el cielo y la tierra. Es una sensación, de esas que apenas se puede describir, pero que por suerte, ahí en la roca, se puede compartir.

miércoles, enero 03, 2007


El escriba

El esclavo educado que por siempre ha abdicado. ¿Qué contempla en su templo de letras? ¿Qué sabiduría esconde en el silencio del espacio que entre las palabras se expande? ¿Qué le resultará más curioso, un pincel de una caligrafía ideológica o una pluma puramente blanca que en aquella ideología parecería perseguir la manera que no encuentra de librarse de su peso para flotar en su propio vacío? Casi inmutable en su postura de abundancia con mutable paciencia al son de las exigencias, al regente intenta hacerle cerrar su cuenta. Llena tabillas de surcos que modelan la superestructura de una estructura que el estructuralista admira desde el balcón de su construcción cuando la luna esconde al sol.
Perturbado por el reflejo misterioso de los espejos en su espalda erecta y su postura dura encierra el poder de su energía que escondida brilla como el día.
En la contemplación de la observación obscena elabora dictamen para ver que humanos pasan el verdadero examen. Cautivo en su escuela aborrece lo aburrido, es que parece que ninguno hubiera oído. Pero en la contemplación más silenciosa las existencias crujían, es que de lo pequeño a lo grande la distancia es tiempo, y es que en el vacío lo pequeño es grande.
Cuenta ganados, toneladas de cereales, tinajas bañadas de aceite para mujeres aceitadas, todo el imperio gira a su alrededor, casi no se sabe si el existe para escribirlo o si el imperio existe para ser escrito.

domingo, diciembre 24, 2006


Analíticamente vivaz, regularizaba cada movimiento con su perspicaz poder silencioso oculto en un brillo casi inocuo que se desparramaba del resplandor de sus ojos. Su existencia había dejado atrás la prudencia de una moral que lo había condenado a más de una noche de insomnio en un hambre inentendible que ningún libro había podido saciar. Abandonada aquella familia que había marginado por su avidez de conocimiento, trascendiendo las virtudes que se podrían destacar de los instintos de una cascabel, casi ya inmutable por tantos aforismas convertidos en estratagemas, había renunciado ya a cualquier renglón escrito o hablado para entregarse plenamente al deseo saciable de poder.
No era Dios, no era el vacío, era el hombre realizado que había logrado en su existencia alcanzar el lugar pleno, el espacio preciso, para ser el controlador de todo tiempo de toda masa. Su postura distante del líder, parecía insignificante significando todo. Aquel le dirigía una palabra de consulta, para que este con un simple gesto, diera la aprobación contundente entre la victoria iracunda o la derrota miserable de la duda, entonces en esos instantes la multitud entendía la plenitud del respeto.
Su boina roja no era ideología, era la pasión de sentir que con un ademán podía no solo condicionar, sino también determinar como un estimulo inexpugnable el destino de seres que como vacas lo único que querían era la justicia del pasto.
Cual vizcacha que desafía a la liebre, sin rapidez, con simple ambición controlaba el puente, que para el, ya no tenía más que la funcionalidad de transformar la producción en algo o en nada. Era la mutación de factores con los que el quería animarse a jugar, para ver si algún iluminado podía entender que el plan era que no había plan.

sábado, diciembre 16, 2006


Historias de un momento para algún momento...

El ciego
Pura percepción, se contiene la emoción. Contenga. Conciencia en esencia. Camina por la vida, y este ciego no esta de ida. La gente se asombra, pues tiene curiosa sombra, aunque no la perciben porque ni se fijan en ella, están muy ocupados en ser trastornados. El ciego no usa bastón, es pura intuición. Por la vereda acecha al alma maltrecha, se detiene. Viento, vacío todo, todo lleno, el espacio, la pausa. Camina. Es el guru de Uruk, Es una estrella. La calle, la cruza y lo atropellan. La gente se sonríe, no era tan áspero después de todo, el espacio se expande, es el ciego que está de ida, ahora ve, no sabe bien para qué, llora. Termina para empezar.

Almas clonadas
Hubo un quiebre en la historia donde la locura tuvo sensatez, el humano empedernido por fin acometió su tarea de desafío porfío a su escueto destino. Maravillado por su maravillosidad, no contuvo su grandiosidad, desesperado de ansiedad, no se tuvo piedad, se repite la historia, una multiplicación más. Un alma que aulla, ante tanta creatividad, por fin tiene a su gemela y es por suerte su igual, cuanta cualidad, es Dios que se recrea una vez más.

Androginos
Un cuento de ellos, en su androginia transformados en androides con el destino de Androgeó. En la necesidad de no estar necesitados buscaban una búsqueda que les diera independencia, sin conocer que en tal deseo, la otra cara de la moneda quedaría para siempre, descubierta, al lado oculto. Pobres almas completas que en completura dieron el gesto de ternura, propio de toda creación, elevando su canción desistieron ser un semidios, para ser, en la arena de la batalla, una batalla más. Se cuenta que el minotauro en tal laberinto dejo de ser bestia por un segundo, casi convencido por el amor de aquel héroe, para ser algo más, no se sabe si en ese instante alcanzó diagramar el plan que consumará Teseo o si simplemente este cumplió con su destino de llevarse un honor más. Pero se sabe que un mago de tantas muertes una bolsa de arena se llevó, dicen que aquella bolsita a otro desierto contagió. Dicen que Alejandro, en plena espada contra el viento de tribus extrañas un aroma percibió, en una crónica pérdida tal vez se encuentre, que el perfume a rosa de ese desierto fue el que lo enfermó. Indra sonríe, es el juego de los dioses mortificándose por su inmortalidad.

Ataviado
Copas de plástico, lágrimas de cristal. Es la nueva degeneración, que por fin abandona el papel. Una nueva torre de Babel, otro idioma imperial, el avater otra vez se preguntará que hacer. Ningún silencio alcanza, es pura fantasía. El lenguaje de los gestos, solo pide que aunque sea, se trabajen cestos. Las manos sobre pianos de letras, el plástico, destinado a ser dinosaurio eternamente. El hombre ataviado, inventa hijos de plástico, la pérdida es enorme, la brecha inalcanzable. Solo queda la fe, no de la esperanza, tan solo de esperar. El pintor ahora hace poemas de color azul, el poeta es ya un poema, y el poema por fin es amor, adiós papel, los bosques lloran, cuanto que rehacer. Hay duendes, pero tienen miedo, de ser de plástico también. El viento acaricia las estatuas y los museos se hacen viento también, infame socorro. Ataviado el hombre recorre, el desierto donde el sol deja una esencia en la conciencia, busca serenidad. Buscamos. Busquemos. La búsqueda insoslayablemente termina siendo el encuentro.

miércoles, diciembre 13, 2006


Al ritmo de los zingaros y la gitaneada se movía la horda bubamaresca… para entrar en clima: un revuelto de vodka y albahaca, la hierba más preciada de la naturaleza combinada para colifatear de una manera más directa, más amena, más irreal. Todos abrazados bailaban en una gran ronda de hermandad. Una pierna para un lado, la siguiente para otro y después todos al desenfreno de la libertad. Las trompetas escupiendo notas del más allá y con el grito elevado de algún mantra egipcio que invita al cuerpo a dibujar. Tributo a Kusturica por homenajear la otra verdad, la de los elevados, la de los colifatos. Y entonces la radio desde el Borda anunciado un fragmento de fantasía que se hace fiesta. Es como sentirse en el lugar de uno, con la manada propia en un medio que se hace natural. Es conquistar la lejanía y la ciudad para humanizarla desde el movimiento del alma, desde la fiesta, y hacerle un poco de burla a la irreverente realidad. Se agita el espíritu, se conmueve el esqueleto, flotan los pies, revolotean los brazos. Un unza unza y ha seguir festejando porque la vida es un milagro por este underground que marca un tiempo de gitanos donde el gato blanco es el rey y el gato negro su bufón! Gracias por tanto arte, gracias por tanta fiesta, y por sobre todo gracias por marcar una diferencia más en este transitado camino de humanidad.